Siempre me han dicho que no debo llorar, que debo ser fuerte, que debo enfrentar lo que me viene y que debo demostrar una sonrisa cada día. No digamos tonterías, somos personas, lloramos cuando algo nos duele muy hondo y nos sentimos lastimados, tenemos miedos, miedo a perder a la gente que queremos, miedo a lo diferente, a lo desconocido, miedo al futuro. Debilidades a insultos y a las críticas, y si, aunque en ocasiones aparente que estoy muy contenta, que nada me preocupa y que todo me da igual, las cosas me afectan, lloro si me hacen daño, le temo a muchas cosas y si me das en mi punto débil me derrumbo,
aprender a ver que no soy de piedra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario